30 agosto 2016

Una libra de carne (Una libra de carne #1), Sophie Jackson

  • Título: Una libra de carne
  • Título original: A pound of flesh
  • Serie: Una libra de carne #1
  • Autora: Sophie Jackson
  • Editorial: Esencia
  • Edición: 3 de mayo 2016
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Idioma: Español
  • Páginas: 464
  • ISBN: 9788408154549
  • Precio: 17,90€
Wes Carter, el preso más problemático y sexi de la cárcel, se apunta a un curso de literatura para que le concedan la libertad condicional. Allí coincide con la profesora Kat Lane, la niña a la que salvó del ataque de unos pandilleros quince años atrás.

Desde el primer momento se desata una irrefrenable atracción entre ellos. Carter siempre mantiene a los demás a distancia; es tan guapo como peligroso, y tan misterioso como inteligente. Sin embargo, Kat derriba sus defensas y lo desafía a que deje salir al hombre que se esconde tras esa intimidatoria fachada. Saben que el suyo es un amor prohibido, pero ninguna ley podrá impedir que las barreras emocionales se desmoronen y que los sentimientos se apoderen de esta relación.

Pero ¿qué pasará cuando Kat descubra el papel que Carter desempeñó la noche en que su padre fue asesinado? ¿Se separarán sus caminos o se unirán para siempre? ¿Podrá el amor verdadero curar unas cicatrices tan profundas?

¿No te ha pasado alguna vez que has leído una sinopsis y tu mente se ha llenado de fascinantes posibilidades y de cientos de historias con esos pocos datos?  Bueno, pues a mí a veces me pasa. Claro que luego lo más probable es que la historia sea completamente diferente. A veces, gracias a Dios muchísimas, la verdadera historia acaba siendo mejor. Sin embargo, en otras el resultado tira a peor. Siento decir que este ha sido uno de esos casos.

Si has leído mi reseña de Flores en la tormenta sabrás que los personajes que se salen de lo que suele ser normal o tienen alguna peculiaridad me pueden. Con este libro iba buscando exactamente eso, una historia diferente como la que prometían sus protagonistas porque no se puede negar que una historia entre un convicto y su profesora de literatura eleva las expectativas. Pero eso ha sido todo: expectativas no concretadas.

La relación entre ellos dos es muy "light". Con las de posibilidades que se abrían al hecho de que él esté en la cárcel y de que ella sea su profesora, con la cláusula de no confraternización, su pasado en común, la familia de ambos, el alcaide, el psicólogo, los amigos, la jerarquía entre los propios reclusos... ¿Alguien da más? Pues a pesar de todo eso la autora no hace buen uso de ellos. No profundiza en ninguno e incluso la relación entre los dos es monótona y aburrida. Todo el libro es aburrido para que engañarse. Me pasé todo el libro esperando una mejora que no llega.

Si tengo algo bueno que decir es que la prosa de la autora no es mala. Menos mal porque sino sería como para inducir al harakiri. Posiblemente le de una segunda oportunidad porque tengo curiosidad por saber lo que pasa con el resto de los amigos de Carter. Aunque esperaré a que se me olvide un poco este chasco.

Una historia que podría haber dado más de sí. Sirve para matar el rato pero para poco más. Una pena porque podría haber sido muy buena.

Valoración:

2,5/5

12 agosto 2016

El desorden que dejas, Carlos Montero

  • Título: El desorden que dejas
  • Título original: El desorden que dejas
  • Autor: Carlos Montero
  • Editorial: Espasa Calpe
  • Edición: 22 de marzo de 2016
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Idioma: Español
  • Páginas: 408
  • ISBN: 9788467047264
  • Precio:18,90 €
Raquel es una profesora de literatura que acepta una suplencia en un pueblo del interior de Galicia. En su primer día de trabajo, la joven se entera de que Elvira, su predecesora, se ha suicidado y al finalizar las clases encuentra en el bolso una nota funesta que le apela directamente: «¿Y tú cuánto vas a tardar en morir?».

Inevitablemente, empezará a obsesionarse con la antigua profesora. ¿Qué le ocurrió? ¿Qué la llevó a la depresión si, aparentemente, sus alumnos la adoraban? ¿Realmente se suicidió o alguien acabó con su vida? Raquel pronto se verá inmersa en una trama cada vez más turbia, en la que nadie es del todo inocente.

Una novela que arranca como una historia de acoso para convertirse enseguida en un apasionante thriller. Una disección de la debilidad humana. De la culpa, y también de las perversiones que se esconden en nuestra naturaleza. De la fragilidad de las relaciones y del peso insostenible de la ausencia. Y, sobre todo, de las mentiras y secretos sobre los que montamos nuestras vidas sin ser conscientes del precio a pagar.

Como ya adelantaba en una entrada previa, este ha sido una de las grandes decepciones del año. Después de haberse alzado con el Premio Primavera 2016 mis expectativas eran altas y muy justificadas. Sin embargo, lo que me he encontrado ha dejado bastante que desear. Su lectura se me hizo muy cuesta arriba. De hecho, si logré terminarlo fue por dos motivos. El primero, se trataba de una lectura conjunta, podéis leer la opinión de Sandra y ya os adelanto que tampoco es buena. El segundo, me venía muy bien para dar por terminada una de mis caegorías del reto de PopSugar de este año.

Desde mi punto de vista nos encontramos frente a un libro sobrevalorado en todos los sentidos. Sinceramente, no sé cómo pudo alzarse con el primer premio. Lo único que se me ocurre es que sus rivales fueran malísimos porque sino no me explico que una editorial como es Espasa, junto con el Corte Inglés que es otro de los promotores del concurso, hayan premiado al autor con nada más y nada menos que 100.000 euros. ¿El motivo de las extendidas buenas críticas? Eso ya se me escapa. Tal vez si no eres aficionado al género puede gustarte y disfrutarlo.

Para empezar la historia es insoportable. No pasa prácticamente nada hasta las 150 últimas páginas más o menos. Es decir, prácticamente llegando al final. Eso para un libro de suspense es demoledor y no en el buen sentido ya que en este tipo de género lo que se va buscando es un ritmo trepidante o por lo menos rápido. La forma de narrar del autor tampoco ayuda. Tiende a dar vueltas, a narrar sin sentidos y a enredarse en descripciones y explicaciones absurdas. Algo que entorpece mucho el ritmo y hace que desconectes por completo. Sacándolo de contexto, el mismo autor lo explica bastante bien:
Tienen razón cuando nos dicen que a los profesores nos dan carrete y no hay quien nos pare. Es uno de nuestros defectos, o de nuestras virtudes. La maldita elocuencia, esa capacidad para hacer un discurso de la nada y argumentarlo hasta el infinito si hace falta.
Sobra decir que en este caso es más un defecto que una virtud.

¿Una muestra de los sin sentidos de los que hablo? Hubo un momento en que me pareció estar leyendo un anuncio farmaceútico:
Decido hacer acopio de Couldina, es lo que mejor me sienta para los primeros síntomas de refriado o de gripe. Desde pequeña me lo daban en casa y se me quedó la costumbre.
Realmente espero que la farmaceútica le haya pagado algo porque yo desde luego busqué en internet el fármaco.

Pero si creías que con los personajes se salvaba la cosa lamento decirte que de eso ni hablar. Todos me resultaron insufribles, las reacciones y decisiones de la mayoría son absurdas. Los únicos a los que salvo son a Mijail y a Concha y porque como aparecieron dos veces al autor no le dio tiempo de fastidiarlos como al resto. Además, en ocasiones parece que el autor quiere dotar de cierto sentido del humor a Raquel, nuestra protagonista, pero el resultado es patético y esa manera de hablar tan coloquial de los personajes, especialmente cuando pasan de la treintena tampoco ayuda.

Y sin entrar a cometer spoilers, la resolución del asunto deja muchísimo que desear. El autor lo mismo podía haberlo solucionado de la manera en que lo hizo como de cualquier otra. Los que sean aficionados al género sabrán que estas historias nos van llevando hacia un final donde todo encaja, los buenos autores tejerán una historia donde posiblemente sabrás quién es el culpable hacia poco más de la mitad pero con un ritmo ágil, puede que incluso trepidante, que te mantendrá enganchado pese a saber quién es. Los buenísimos autores se las ingenieran de tal manera para que al final todo encaje y aún así nos sorprendan con el resultado. ¿Los malos autores? Esos te contarán una historia todo el rato "sin pillarse demasiado los dedos" y al final te soltarán el desenlace como el que se desembaraza de un fardo y lo mismo podría haber sido ese fardo que otro, para lo que acaba importando. Este es uno de esos libros y un error tan grande que no puedo perdonarlo. En mi humilde opinión, y poniéndome melodramática (ni sabía que tenía esta vena) atenta contra la esencia misma de este tipo de libros.

Lo único rescatable que encuentro del libro es que hace un poco de reflexión acerca de lo que supone el uso de las nuevas tecnológias en nuestro día a día y los peligros que conlleva esa tendencia a compartirlo todo, a subirlo todo a la "nube". Muchas veces creemos que lo que subimos solamente permanece ahí, en un limbo, y las olvidamos. El problema está en que nunca sabremos cuando a alguien le va a dar por rescatar esas cosas del limbo y emplearlas con malas intenciones. Sin embargo, hasta en eso cae el autor en contradiciones. No puede hacer que la protagonista hable de su incompentencia y desconocimiento de las nuevas tecnologías y las redes sociales y al siguiente que hable de la sensura de Instagram, sexting o haga toda una lista de redes sociales incluyendo a Snapchat o Periscope.

En definitiva, un libro sobrevalorado, ganador de un premio que no sé como pudo haber ganado. Muy alejado de los buenos libros del género que he leído últimamente de la mano de autores como John Verdon, John Grisham y Sebastian Fitzek. De hecho, si lo que estás buscando es incursionar en el género te recomiendo que en su lugar desvíes tus ojos hacia el último que he nombrado. Su libro Terapia es una buena opción como iniciación. Tiene un buen ritmo y sorpresas hasta el final.

Valoración: 

1/5

08 agosto 2016

Lo mejor y peor de la primera mitad (y algo más) del año

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Cuando llega mediados de año lo normal es hacer balance. Aunque aquí lo vamos a hacer un poco después.

En cuanto a libros se refiere en lo que llevamos de año no me puedo quejar. Aunque es cierto que en este último mes he entrado en una racha de insatisfacción total donde no doy con un libro que me "llene", los meses anteriores han sido buenos, con algunas salvedades.

Mientras escribo esta entrada mi contador de Goodreds, a quien agradezco infinitamente su labor pues posiblemente yo me habría olvidado de la mitad, marca un total de 100 libros leídos. Algunos cuentan con reseñas en el blog, otros no. Y ha llegado el momento de mencionar los más relevantes. Ya te habías asustado de que fuera a hablar de todos, ¿cierto?

Algunos conoceréis el reto de PopSugar, que podéis encontrar en este mismo blog, al que agradezco el haberme empujado a leer ciertos libros que de otra forma habría ido postergando de forma indefinida. También le debo mucho a los grupos de Goodreads, especialmente al grupillo de lectura que hemos conseguido formar y con el que me lo paso en grande comentando las lecturas. No diré nombres pero ellas saben perfectamente quienes son (chicas, tenemos que dejar de aumentar la lista de pendientes!!)

Estos han sido mis descubrimientos más destacados:

Azalea roja

No soy mucho del género biográfico, prueba de ello es que llevo meses con la biografía de Steve Jobs y sin perspectiva de acabarla en un futuro cercano. Sin embargo, este libro no se me hizo nada pesado. Su longitud no muy extensa, su ritmo y el hecho de ambientarse en una cultura completamente diferente fueron un buen aliciente para que pasara a ser uno de los pocos libros del género que he conseguido acabar.


Hay libros que no sólo te provocan sentimientos sino que te hacen reflexionar. Con una historia conmovedora con trasfondo en el conflicto de Afganistán y con unos personajes que te llegan este ha sido uno de los grandes libros de lo que llevamos de año.


Este libro me ha supuesto el descubrimiento a un autor que se ha colado entre mis favoritos, a la espera de que se consolide con la siguiente obra que voy a leer, El informe pelícano. Con duras críticas hacia el sistema judicial americano y hacia otros aspectos de su cultura, con un ritmo increíble y con una perspectiva nueva en el género: demostrar la inocencia de alguien en lugar de su culpabilidad. No es una lectura que deje indiferente si eres amante del género. Yo la disfruté doblemente porque todo lo de los abogados y el derecho es lo mío.

El cuervo

Es uno de esos libros que no habría leído sino fuera por el reto de PopSugar. Tengo pendiente leerlo en inglés, si es que me animo ya que leer en inglés arcaico no debe ser ninguna tontería, porque yo lo que es la rima no se la encontré por ningún lado. También es cierto que mi alma de poeta se debió extraviar por el camino porque la poesía no es lo mío.

Contra el viento del norte y Cada siete olas

Con estos libros renuncié a horas de sueño. Más de las que renuncio normalmente. Lo empecé de madrugada y no paré hasta las 6:30. En realidad, decir que paré es un eufemismo para decir que lo terminé. Me encantó la historia. Se ha ido directamente a mi lista de favoritos.


Otro autor que ha supuesto un gran descubrimiento. A la espera de que entre definitivvamente en mi lista de autores favoritos con lo siguiente que tengo pensado leer de él, Terapia ya es un buen referente del género. Hay sorpresas hasta en el último minuto.


El gran artifice de mi reconciliación con las novelas del oeste americano. No pensé que me fuera a gustar tantísimo pero así fue. Lo devoré. Ahora tengo un poco de miedo de que los siguientes no me gusten tanto y todavía no he sido capaz de continuar la serie con la historia de Amy.


Un soplo de aire fresco en un género que me encanta pero que está un poco trillado con las mismas historias repitiéndose una y otra vez.

Saga El corredor del laberinto

Si crees que viendo las películas es suficiente te recomiendo que cambies rápidamente de opinión. Si bien la primera película es más o menos fiel al libro la segunda película lo destroza. ¿Recuerdas a los zombies? Pues olvídate de ellos, en la saga no hay ningún zombie. Sólo diciendo eso ya da una idea del grado de destroce, ¿verdad? Es una saga con un ritmo increíble, yo la devoré en un par de días. Si quieres pasar de alguno pasa de la precuela, se queda muy por debajo del nivel de los demás.

Sé lo que estás pensando y No abras los ojos

La serie del dective Dave Gurney ya va camino a ser una de mis favoritas. Me siento muy a los Sherlock Holmes con estos libros y me encanta Dave porque me siento un poco identificada con su forma de ser tan racional. Es tan increíblemente racional que puede parecer hasta un poco frío.

Mención especial para Un vaquero leal

Este libro me ha permitido conocer a una autora con un brillante futuro por delante. No sólo porque escriba bien sino porque realmente se preocupa por lo que piensan sus lectores, acepta las críticas y se esfuerza en mejorar. Además, su protagonista tan común y corriente que podría ser cualquiera que te cruces por la calle es un buen punto.

Inevitablemente también me he topado con algunas decepciones, entre las que son de destacar:

La chica del tren

El gran fenómeno literario del año pasado... y una gran decepción. Supongo que puedo entender que haya sido tan bien valorado por los que no son aficionados al género pero los que solemos leer más a menudo este tipo de historias lo hemos encontrado un poco flojo. El hecho de que los personajes estén todos chiflados y la protagonista fuera patética tampoco es que ayudara mucho.

Saga After

A día de hoy todavía sigo llorando las horas que invertí en leer esta... cosa. No merece ser llamado de otra forma. Una relación tóxica, una historia con más vueltas que un tiovivo, donde se vuelve al punto de partida una y otra, y otra vez. Una historia que destila machismo en cada página. Una relación que yo no le desearía ni a mi peor enemigo. En definitiva, la gran catástrofe de lo que llevamos de año.


Cómo podréis comprobar este año me ha dado fuerte por el género de suspense. Siempre me ha gustado mucho este género pero es cierto que hacía tiempo que no leía tantos libros del género. También es cierto que normalmente no disponía de tanto tiempo libre y me decantaba por historias más ligeras del género romántico.

07 agosto 2016

Un poco de lo que se viene

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¡Estoy aquí! Por si te preguntabas si me habían abducido los aliens o me había caído en una zanja y había desaparecido de la faz de la tierra... La respuesta es no. Más bien había sido atrapada por el vórtice veraniego, ese que cuando no estás haciendo algo disfrutando del sol el calor extremo te fríe las neuronas y no te quedan ganas ni para pensar dos frases juntas y menos para ponerlas por escrito. Consecuencias de vivir en el sur.

Y aunque debo confesar que todavía no me he librado de los bellos tentáculos del verano, por lo que me disculpo por adelantado si vuelvo a desaparecer sin previo aviso, hoy traigo una entrada para ir haciendo boca con lo que se viene.

Lo mejor y peor de la primera mitad (y algo más) del año

Esta es una entrada que tenía en el tintero pero que he ido postergado... Hasta ahora. Con la conclusión de los primeros seis meses del año es normal hacer balance. Así en general, puedo decir que no ha sido un mal año aunque confieso que actualmente me encuentro en una racha de apatía total. ¡John Grisham estoy confiando en ti!

Nuevas reseñas
 
Aquí publicaré las reseñas de El desorden que dejas de Carlos Montero que ya adelanto que ha sido una completa decepción, la saga juvenil de Becca Fitzpatrick, Hush Hush, o la novela romántica Una libra de carne.

Nuevas lecturas

En mi increíblemente larga lista de pendientes, que no hace sino crecer, tengo una serie de títulos que me llaman tan poderosamente que he decidido darles prioridad. Entre ellos: